Ha llegado el momento de hacer un recuento, un ir y venir en misma, ha llegado el momento de hacer una introspección.
El conteo a comenzado a ir en reversa, estoy a un mes y un día de cumplir mis 25 años,siento que ya es tiempo que crecer, dejar a la adolescente para comenzar a ser mujer.
De niña soñaba con ser grande, veía a los adultos como seres mágicos, perfectos, aquellos que hacían todo mientras yo solo jugaba, no sabia que significaba trabajar, pero soñaba con algún día hacerlo y ganar mucho dinero para mantener a mis hijitos, no sabia que era una carrera profesional pero quería ser profesora de inicial como mi mamá, es mas juntaba a mis peluches y muñecas y simulaba un salón de clases en mi dormitorio, la pared era mi pizarra y así me convertía en una excelente profesora.
Soñaba con la familia perfecta, mamá , papá e hijitos juntos, sin problemas y es que a mi corta edad de 5 años quien sabe lo que es tener un problema, el mayor problema que puedes tener es saber que jugaras al día siguiente, o hacer una travesura a escondidas para que tu mamá no te regañe.
Hoy ya soy grande , soy parte de ese ser mágico, perfecto que soñaba de niña, de ese grupo de personas que hacían las cosas y que ya no juegan a ser profesionales sino ya casi lo soy y no precisamente juego a ser profesora de inicial ahora juego a ser comunicadora social. He dejado de jugar con mis muñecas, y he dejado de soñar con la familia perfecta porque se que la perfección no existe. A los cinco años no sabia que era enamorarse, seguramente cantaba canciones románticas y me imaginaba al príncipe azul y a la bella princesa y seguramente el final feliz se dibuja en mi imaginación. Ahora ya se que ese cuento de hadas no existe, que no existe ese príncipe azul y que yo no soy una princesa de los cuentos de hadas, que habrá final feliz tal vez pero ahora se que para conseguirlo hay que sufrir, enamorarse realmente es jodido, duele, es peligroso si te equivocas, pero supongo que la tormenta se calma cuando conoces al verdadero, y esto parece que sigue pareciendo mi sueño de niña y es que tampoco se trata de dejar de soñar.
Como decía estoy a punto de cumplir 25 y es momento de pasar de niña a mujer, de convertirme realmente en ese ser mágico que yo soñaba de niña, esa persona sorprendente porque sabia lo que hacia, ahora conozco lo que es un problema , se lo que es trabajar y también lo que es quedarse desempleada, se lo que es sentirse insegura y desprotegida. Es momento de pisar la tierra mas firme y caminar evitando tropezarme, no bajar mi cabeza si lo hago, es momento de trazarme metas y objetivos y luchar por conseguirlos.
Es hoy o nunca que debo desnudar mi alma, ser una persona auténtica, sincera, sin carillas, es momento de mirarme al espejo y de proponerme éxito, si exacto es momento de pasar de ser una adolescente con traumas de frustración a pasar a ser una mujer con éxito, una mujer nueva que nace para ser exitosa.
Ha llegado el momento de hablar, porque mucho tiempo permaneci callada cuando me daban de puñaladas, es hoy el momento de sentir admiración por un ser grande y ese ser debo ser yo.
Ahora que escribo me veo a mi misma a los cinco años sentada frente a este ser a punto de cumplir 25, y le pregunto qué pasa, no responde, queda en silencio, quiero que esa niña siga viva y quiero que sea ella quien me enseñe mantenerla conmigo, no quiero dejar la gracia, la alegría, el carisma de una niña mientras aprendo a crecer.
Quiero que Mayacalla (como decía mi nombre a los cinco ) aprenda a decir María Claudia, y que mayacalla , me mire y diga eso lo soné y eso soy yo...y sienta admiración por haberme convertido en el ser mágico que siempre sonó.
Quiero ser grande, quiero ser mujer.
El conteo a comenzado a ir en reversa, estoy a un mes y un día de cumplir mis 25 años,siento que ya es tiempo que crecer, dejar a la adolescente para comenzar a ser mujer.
De niña soñaba con ser grande, veía a los adultos como seres mágicos, perfectos, aquellos que hacían todo mientras yo solo jugaba, no sabia que significaba trabajar, pero soñaba con algún día hacerlo y ganar mucho dinero para mantener a mis hijitos, no sabia que era una carrera profesional pero quería ser profesora de inicial como mi mamá, es mas juntaba a mis peluches y muñecas y simulaba un salón de clases en mi dormitorio, la pared era mi pizarra y así me convertía en una excelente profesora.
Soñaba con la familia perfecta, mamá , papá e hijitos juntos, sin problemas y es que a mi corta edad de 5 años quien sabe lo que es tener un problema, el mayor problema que puedes tener es saber que jugaras al día siguiente, o hacer una travesura a escondidas para que tu mamá no te regañe.
Hoy ya soy grande , soy parte de ese ser mágico, perfecto que soñaba de niña, de ese grupo de personas que hacían las cosas y que ya no juegan a ser profesionales sino ya casi lo soy y no precisamente juego a ser profesora de inicial ahora juego a ser comunicadora social. He dejado de jugar con mis muñecas, y he dejado de soñar con la familia perfecta porque se que la perfección no existe. A los cinco años no sabia que era enamorarse, seguramente cantaba canciones románticas y me imaginaba al príncipe azul y a la bella princesa y seguramente el final feliz se dibuja en mi imaginación. Ahora ya se que ese cuento de hadas no existe, que no existe ese príncipe azul y que yo no soy una princesa de los cuentos de hadas, que habrá final feliz tal vez pero ahora se que para conseguirlo hay que sufrir, enamorarse realmente es jodido, duele, es peligroso si te equivocas, pero supongo que la tormenta se calma cuando conoces al verdadero, y esto parece que sigue pareciendo mi sueño de niña y es que tampoco se trata de dejar de soñar.
Como decía estoy a punto de cumplir 25 y es momento de pasar de niña a mujer, de convertirme realmente en ese ser mágico que yo soñaba de niña, esa persona sorprendente porque sabia lo que hacia, ahora conozco lo que es un problema , se lo que es trabajar y también lo que es quedarse desempleada, se lo que es sentirse insegura y desprotegida. Es momento de pisar la tierra mas firme y caminar evitando tropezarme, no bajar mi cabeza si lo hago, es momento de trazarme metas y objetivos y luchar por conseguirlos.
Es hoy o nunca que debo desnudar mi alma, ser una persona auténtica, sincera, sin carillas, es momento de mirarme al espejo y de proponerme éxito, si exacto es momento de pasar de ser una adolescente con traumas de frustración a pasar a ser una mujer con éxito, una mujer nueva que nace para ser exitosa.
Ha llegado el momento de hablar, porque mucho tiempo permaneci callada cuando me daban de puñaladas, es hoy el momento de sentir admiración por un ser grande y ese ser debo ser yo.
Ahora que escribo me veo a mi misma a los cinco años sentada frente a este ser a punto de cumplir 25, y le pregunto qué pasa, no responde, queda en silencio, quiero que esa niña siga viva y quiero que sea ella quien me enseñe mantenerla conmigo, no quiero dejar la gracia, la alegría, el carisma de una niña mientras aprendo a crecer.
Quiero que Mayacalla (como decía mi nombre a los cinco ) aprenda a decir María Claudia, y que mayacalla , me mire y diga eso lo soné y eso soy yo...y sienta admiración por haberme convertido en el ser mágico que siempre sonó.
Quiero ser grande, quiero ser mujer.

