8 ene 2010

En silencio...

Quiero irme lejos de aquí,donde el silencio pueda oír,lejos del bullicio de esta horrenda ciudad y lejos de las tormentas que no me dejan vivir.
Hoy mire por mi ventana,la lluvia mojaba todo a su alrededor,los carros,las ventanas,la gente parecía triste,el sol los había abandonado y mientras miraba pensaba en los días que viví, mis amigos,mis alegrías y mis tristezas y también pensaba en él.
Mi mirada fija en el firmamento y el silencio de encontrarme sola en mi hogar me acompañaban,mi mascota a mi costado dormitaba como si supiera que en ese momento yo no me encontraba aquí,había volado a un mundo paralelo en donde solo existía yo.
La lluvia había dejado de caer ahí afuera pero la tormenta recién estaba empezando y atravesaba mi ventana hasta llegar a mi, sin pensar mis ojos se llenaron de lágrimas y había mojado aquel papel que había cogido para escribir todo aquello que por mi mente pasara.
La tormenta cada vez se ponía mas fuerte y la lluvia mojaba más y más,un grito de desahogo y desolación rompió el silencio de mi habitación,un grito que venia del fondo de mi alma,un grito desesperado,un grito de odio y rencor.
La lluvia comenzó a bajar,la tormenta paro pero aun quedan resto de lluvia que bajaban lentamente,el silencio volvió a reinar y yo poco a poco fui cayendo dormida.
Aveces no es tan fácil sonreír y tal vez hoy no fue uno de aquellos días,entre las cuatro paredes de mi habitación han quedado regados restos de mi corazón roto en mil pedazos,cenizas de un amor convertido en odio y al fondo muy al fondo una luz,una luz que no llego alcanzar y en el centro una palabra que no logro distinguir pero intuyo que lo que dice es perdón.
Mi corazón esta en pedazos tratando de buscar ahí arriba,fuerzas,fuerzas porque ahora siente que no puede,que lo volvieron a romper y ahora es difícil de volver a reparar y aunque la razón intenta vigilante no bajar la guardia y llenar de luz el día a día al corazón, este sigue sin entender de razón y me lleno de rencor.
Me despierto y miro nuevamente por mi ventana pequeños rayos de sol han cobijado esta horrenda ciudad,todo a vuelto a la normalidad y mientras disfruto de aquella vista y me como un chocolate ,pienso que tal vez todo ira mejor mañana.